
La zona arqueológica del Castillo de Doña Blanca se sitúa en la cima y laderas de la Sierra de San Cristóbal, separando a modo de espina dorsal, la zona marítima de la campiña. Se trata de una sierra de escasa altura, apenas 130 m.s.n.m., pero que resulta suficiente para permitir una visión amplia hacia el interior y la costa.
El acceso a la zona se efectúa por la carretera local 201 de El Puerto de Santa María a Jerez de la Frontera por el Portal, por la que se continúa en dirección a esta última localidad hasta el punto kilométrico 3,300, lugar donde se inicia la zona arqueológica.
El paisaje costero, que hoy se ve, ha sufrido cambios importantes desde la antigüedad. El borde continental del entorno de Doña Blanca carecía de la amplia plataforma de marismas que actualmente contemplamos, llegando el río Guadalete a desembocar más arriba, en la zona de la actual pedanía jerezana del Portal. La Bahía era mucho más amplia, llegando el mar prácticamente a la falda del la colina sobre la que asienta el yacimiento y la pequeña ensenada que se abre en la zona oriental constituiría entonces un lugar con magníficas condiciones para un puerto o embarcadero, no sólo por su fácil acceso, sino también por estar resguardada de los vientos de levante.
Mapa de ubicación